Te cuento

«Contando moscas para no contar ovejas. Son más pequeñas y caben más en mis sueños».

Cuándo escribí mi primera historia, no lo sé. Fue hace demasiado tiempo. Demasiado pequeña para recordar. Después crecí, al igual que mis ganas de contar. Así que, eso hice. Empezar.

Todo comenzó con una frase: Siempre dejas todo a medias. Y, aunque parte de esa frase es cierta, también tengo un orgullo grande, así que, lo decidí. Juntaría mis relatos y publicaría un libro. Y de ahí, de ese orgullo, salió, en 2021, mi primera obra: 8 minutos. O más.

 Ver mis historias en papel, hizo que quisiera más. Así que, escribí mi primera novela: Los sin ver. Un futuro distópico en el que somos demasiados y deciden separarnos: diurnos y nocturnos. Gustó. Gustó mucho, así que, seguí.

La vuelta de Velania, fui mi siguiente libro. Un thriller también de ciencia ficción, pero no tan real como el anterior. En esta novela, prima algo más la fantasía. Poder crear un mundo que, durante un rato, sea solo mío.

Mi última novela publicada forma parte de la saga de Los sin ver (Los sin ver. Sombras en el cubil). No tenía intención de hacer una saga de este libro, pero el anterior, llamó la atención y, es curioso, no solo a los lectores, sino también a mí. Por lo que decidí darle algo más de forma, de sentido, darle más. Es una historia que lo merece.

Ahora, he decidido poner los pies en la Tierra y escribir aquí, en Carabanchel. Un libro que espero que vea la luz el próximo 2026. Un thriller intrigante, con muchos implicados y muchos interrogantes. Escrito con esas ganas que nunca he perdido. Con esa ilusión que invade la novela de principio a fin. Con esa parte de mí tan humana y tan inhumana a la vez. Todo junto.